El eco de la traición en la Sierra de Gredos
Mientras yacía al borde del precipicio, fingiendo estar muerta, mi vida entera pasó ante mis ojos. Jamás imaginé que mi propio hijo y su esposa serían capaces de algo así, pero lo que mi marido me confesó después fue aún más devastador. Ahora, me pregunto si alguna vez podré volver a confiar en quienes más quiero.