El silbido del tren al atardecer
Nunca olvidaré aquella tarde en la que el tren cruzó el campo y mi vida cambió para siempre. Me llamo Juan, soy agricultor y desde que perdí a mi mujer, la rutina y la soledad eran mi única compañía. Pero lo que vi junto a las vías, entre el polvo y la luz dorada, me obligó a enfrentarme a todo lo que creía saber sobre mí mismo y mi pueblo.