Corazón recién cocinado: Una historia de sacrificio, amor y límites
Me llamo Carmen y llevo quince años cocinando a diario para mi marido, Tomás, que no soporta comer nada que no sea recién hecho. Cada mañana me despierto antes de que salga el sol, y cada noche me acuesto exhausta, preguntándome en qué momento me perdí entre las ollas y los platos. Esta es la historia de cómo el amor puede convertirse en una jaula silenciosa y de cómo, a veces, el sacrificio se convierte en costumbre.