Desahuciada por mis hijastros: Renacer en Madrid después de la tormenta

Desahuciada por mis hijastros: Renacer en Madrid después de la tormenta

Una noche de lluvia, con una sola bolsa en la mano, fui expulsada de la casa donde viví diez años tras la muerte de mi marido. Mis hijastros, fríos y calculadores, me dejaron en la calle, pero no permití que la desesperación me venciera. Aprendí que siempre es posible empezar de nuevo, incluso después de los treinta, y que la vida puede sorprenderte cuando menos lo esperas.