¿Por qué sonrío cuando Pablo me ignora? Confesiones de una felicidad extraña
Jamás olvidaré la última vez que vi a Pablo, mi exnovio, cruzando la Plaza Mayor de Salamanca de la mano de su flamante esposa. Contra todo pronóstico, sentí una alegría inexplicable cuando fingió no verme. Ahora me debato entre el alivio y la culpa, preguntándome si alguien más ha sentido un placer tan raro por ser ignorado.