Entre el almuerzo y la cena: una vida en pausa
Mi vida cambió el día que me di cuenta de que el tiempo en mi casa se detenía cada vez que nos sentábamos a la mesa. Mi marido, Tomás, convertía cada comida en una eternidad, y yo, atrapada entre la impaciencia y la soledad, empecé a preguntarme si el amor podía sobrevivir a la lentitud. Esta es la historia de cómo un simple hábito puede desgarrar una familia y de cómo, a veces, lo cotidiano se convierte en el mayor de los dramas.