Mamá, aquí sigue sucio: Una familia rota por silencios y orgullo
Me llamo Carmen y hace un año creía que nada me podría romper, que la familia era lo único seguro en la vida. Hoy, mientras froto el suelo de la casa de mi hijo y su mujer me da órdenes desde el salón, apenas reconozco a la mujer fuerte que una vez fui. Esta es la historia de cómo el silencio, los reproches callados y el orgullo terminaron separándonos.