Volví a casa con mi bebé y solo encontré vacío: ¿Por qué nadie me avisó de este dolor?
Regresé del hospital con mi hija recién nacida, soñando con un recibimiento cálido y familiar, pero al abrir la puerta solo encontré silencio y desorden. Mi marido, Javier, absorbido por el trabajo, no había preparado nada para la pequeña Lucía, y la soledad me golpeó con una fuerza inesperada. ¿Por qué nadie nos prepara para este vacío, para este dolor tan profundo en el momento más importante de nuestras vidas?