“Ayudé a mi hija a comprar su piso, ¿y ahora no hay sitio para mí?”
Toda mi vida ahorré para que mi hija tuviera un futuro mejor. Ahora, años después, no hay ni un rincón para mí en su casa y me siento traicionada y sola. Esta es la historia de sacrificios, conflictos familiares y el dolor de las expectativas no dichas.