Volví de Alemania pensando que recuperaría a mis hijas, y descubrí que para ellas yo era solo el dinero que enviaba cada mes
Volví a España después de años cuidando ancianos en Alemania, convencida de que por fin iba a abrazar a mis hijas y empezar de nuevo con ellas. Pero cuando dejé de ser la que pagaba sus urgencias, sus préstamos y sus despistes, salió una verdad que me partió por dentro. Ahora intento reconstruir nuestra relación desde el dolor, poniendo límites por primera vez en mi vida.