Castigos, silencios y una puerta cerrada: la historia de Lucía en Madrid
Mi padre me gritó delante de toda la familia que estaba castigada hasta que pidiera perdón a mi madrastra. Sentí la humillación arder en mis mejillas, pero respondí con frialdad. Al día siguiente, mi ausencia y la llegada de la abogada familiar desataron el caos en casa.