Mi madre necesitaba una operación urgente, mi marido me dijo que no pensaba poner ni un euro y ese día entendí con quién me había casado
Todavía siento el temblor de aquella tarde en la cocina, cuando mi marido me dijo que la vida de mi madre no valía el riesgo de tocar nuestros ahorros. Yo me rompí por dentro, pero aun así seguí adelante, pedí dinero a mis hermanos y a toda mi familia, y conseguí operarla a espaldas de él. Desde entonces ya no volví a mirar mi matrimonio de la misma manera, porque hay frases que no se olvidan nunca.