La verdad tras las paredes: El secreto de la casa en La Moraleja
Nada me preparó para descubrir que la persona en quien más confiaba era la que más daño hacía a mis hijos. Instalé cámaras por desesperación, y lo que vi me cambió para siempre. Ahora me pregunto si alguna vez podré volver a confiar en alguien.