¡Levántate, inútil! El día en que mi suegra me arrojó un cubo de agua helada y me rebelé para siempre
Esa mañana, entre gritos y el escalofrío del agua, supe que era el final de una parte de mi vida. España ardía en agosto, pero mi dignidad temblaba bajo el agua fría de mi suegra. Aquel acto me cambió para siempre y me llevó a tomar la decisión más valiente de mi vida.