Esta es la Casa de Mi Nieto: Historia de Dolor, Orgullo y la Lucha por el Derecho a la Felicidad
Nunca olvidaré el día en que mi suegra me gritó que esta casa no era mía, sino de su nieto. Desde entonces, he vivido entre el recuerdo de mi marido, la mirada inquisitiva de mi hijo y el peso de una familia que nunca me aceptó del todo. Hoy, después de veinte años, sigo preguntándome si alguna vez tendré derecho a empezar de nuevo.